miércoles 21 de octubre de 2009

Frases célebres XX

El día que le pidan a Pedro Almodóvar que retire "Átame", dejaré yo de cantar "La mataré". No soporto la hipocresía.
José María Sanz Beltrán "Loquillo", rock'n'roll star.

miércoles 16 de septiembre de 2009

John Fogerty

El pasado 11 de julio fui al concierto que ofreció John Fogerty en el Teatro de la Axerquía en Córdoba. Yo me eduqué en ese templo del conocimiento y la educación que es, o al menos era en mis tiempos, el Instituto de Bachillerato Séneca, que ocupa la acera contraria al Teatro. Por tanto, la Axerquía forma parte de la cosmología de mi adolescencia. Además de por este hecho geográfico, el Teatro de la Axerquía significa mucho para mí porque, en aquellos finales 80 y primeros 90, era el Teatro del rock'n'roll. Era el lugar por dónde desfilaron todos los grupos y cantantes de aquella época. Desgraciadamente, ha permanecido cerrado desde 1993 hasta 2007 aproximadamente, por culpa de la sempiterna incompetencia de los políticos cordobeses.
Se trataba pues de mi vuelta a un lugar mágico en una noche especial. El sexagenario Fogerty nos deleitó con un concierto bestial. Desgranó todo el repertorio de la Creedence Clearwater Revival con una energía que ya quisieran para sí muchos jóvenes triunfitos. Su entrada en el escenario significó toda una declaración de intenciones: "This is my second night in Spain. So, let's rock". Y cumplió con su promesa a pies juntillas. Hacía años que no veía algo igual. Fogerty, y sobre todo la Creedence, constituyen uno de los hitos fundamentales del rock'n'roll en Estados Unidos y eso es por algo. Se movió desde el country al blues sin salirse nunca de un rock potente y equilibrado. No menos memorables, por esperadas, fueron el Have you ever seen the rain? o el Proud Mary, así como otros muchos éxitos que nos hicieron vibrar a un público que era mucho mas joven de lo esperado. Una noche para recordar.

domingo 2 de agosto de 2009

La canción del verano

Junto al recuerdo de los veranos de mi vida convive el recuerdo de las canciones del verano. Esas canciones, que al decir de muchos críticos y expertos, no han sido nunca suficientemente valoradas. Son esas pequeñas canciones que, según dicen, nos traen recuerdos de nuestra juventud. Sin embargo, este año parece ser que no va a haber canción del verano.
Y yo me alegro. Porque la canción del verano, todas ellas individualmente consideradas y el concepto en sí mismo, son y han sido una puñetera basura comercial. Todas las canciones del verano son nauseabundas y patéticas. Todas ellas son malas, malas y malísimas. No son más que montajes comerciales con canciones hechas en diez minutos para ganar mucho dinero. A mí todo eso me traería al fresco si no fuera porque parte esencial de dicha operación comercial consiste en saturar todos los medios de comunicación y dar el coñazo en todos los lugares públicos (desde las discotecas y antros de todo tipo hasta las estaciones de tren y los aeropuertos) con sus malditos soniquetes.
Aparte de que es mentira lo de la asociación de ideas. Por ejemplo, para mí el verano de 1988 está unido al "Sweet child O' Mine" de los Guns'n'Roses. O el del 92 a "Lithium" de Nirvana. Y por suerte para ellos nunca fueron canción del verano. Así que parece ser que la canción del verano ha muerto víctima del formato Mp3 y del "intercambio" de archivos por internet. Ahora ya no pueden imponerle a la gente lo que les tiene que gustar. Que se jodan Teddy Bautista y Ramoncín.

martes 28 de julio de 2009

Frases célebres XIX

La película sobre la vida de Wernher von Braun se llamó "Apuntando a las estrellas". Debería haberse llamado "Apuntando a las estrellas... a veces le doy a Londres".
Mort Sahl, humorista norteamericano.

viernes 24 de julio de 2009

Aborto

Hace tiempo que el Gobierno de España presentó su Proyecto de Ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Este es uno más de los ejemplos que el actual Ejecutivo nos está dando de mala política. La forma vulgar, e incluso frívola, en que el Gobierno y su Partido han impulsado el debate daría ganas de reír si no estuviésemos hablando de algo tan serio.
Para empezar el asunto ha dado la impresión de que se le ha asignado a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, con el objeto de darle un contenido conocido a su inefable Ministerio. El aborto no creo que sea una cuestión de igualdad. Los hombres no nos quedamos embarazados y por tanto no abortamos. Tampoco existe un debate conocido sobre que haya un tipo determinado de mujeres a las que se les permita, o se desee permitir, abortar y a otras no. Por tanto no entiendo que tiene que ver el aborto con la Igualdad. Sin embargo, en cuanto afecta al Sistema Público de Salud y al Código Penal hubiese sido mucho más lógico que la propuesta hubiese partido de los ministerios de Sanidad y Justicia.
En política quién, cómo y cuándo se propone algo no es indiferente. El resultado lo tenemos a la vista. La Excma. Sra. Bibiana Aído se ha dedicado a comparar el aborto con los implantes mamarios y otras bobadas. Así, este debate se ha convertido en la usual maniobra de demagogia barata a la que nos tiene acostumbrados el PSOE.
El aborto es un debate sobre los límites de la vida. En cualquier sociedad honesta este asunto se habría tomado con total seriedad. Supongo, espero y deseo, por ejemplo, que la Excma. Sra. Ministra coincida conmigo, y con el sentido común, en el que el aborto es malo. No creo que nadie aborte por gusto o por deporte. Creo que es una de las decisiones más terribles que una mujer tiene que tomar en su vida. Comparar eso con un implante mamario es un burla al sufrimiento de todas las mujeres que han tenido que tomar esa decisión. Sin embargo, no he escuchado ni leído una sola declaración de ningún miembro del Gobierno ni del PSOE en ese sentido. También brillan por su ausencia las referencias a ninguna clase de plan o medida para reducir el número de embarazos no deseados.
Por lo demás, el fondo de la reforma me parece, en general, sensato. Incluso en el caso del consentimiento paterno para las mayores de dieciséis años. Si bien creo que debería existir derecho a la información en esos casos. Y estaría aún más a favor si no fuera por la forma rastrera, repugnante, insensible, vulgar y zafia en que el Gobierno lo ha presentado. La política debería ser una actividad que tratase de elevar el espíritu del pueblo no de rebajarlo.

sábado 27 de junio de 2009

Michael Jackson

La noticia de la semana, junto con la derrota de La Roja frente a los Estados Unidos, ha sido el fallecimiento de Michael Jackson en unas circunstancias todavía no aclaradas. Sin duda estamos hablando de un personaje de primera magnitud. Pero personalmente, no creo que fuese un músico influyente. No, al menos, en el sentido en que lo fue, en mi opinión, la Tríada Capitolina de los 60's: The Beatles, Bob Dylan y The Rolling Stones.
Desde mi humilde punto de vista creo que sí fue un revolucionario en lo que rodea a la música, lo que los aglosajones llaman show business. Sin duda, sus puestas en escena recogieron la tradición del glam y la ópera rock dándole una dimensión nueva a través de la introducción de la tecnología. Célebres también fueron sus coreografías, que le convirtieron, probablemente, en el primer artista total. Él fue la vanguardia del total show. El videoclip musical, tal y como lo conocemos hoy día, es su aportación más original. Así sus conciertos se convirtieron en un espectáculo de luz, sonido, baile, algo más que un tipo cantando. Requiescat in pace.

martes 16 de junio de 2009

Pensamientos XI

Llevo días pensando en mil cosas. Me recuerda un verso de una canción de los 091 que decía "el día en que las respuestas se amontonen tras la puerta a la espera de un por qué". Y es que estoy en una encrucijada, en la esquina de una calle sin nombre. Sé que llega el calor, infatigable, terrorífico, crudo, brutal. Pero no sé a dónde voy. Intento pensar, pero me contengo ante la superficialidad de la que todos hacemos gala.
Miro a mi alrededor y veo gente que busca respuestas y tampoco las encuentra. Así que me dejo llevar por los días que suceden a otros sin más. Espero que ocurra algo. Algo que me saque de la perplejidad, de la lasitud, del caos.